miércoles, 11 de julio de 2012

Confusión.

¿Qué hago? ¿Grito? ¿Corro? ¿Lloro? ¿Salto? ¿Qué cojones hago? Porque ahora sí estoy realmente confundida, no sé si es que he ganado el juego de mentir y entonces se supondría que no siento nada, pero es que tampoco sé si es que cada día pierdo un poquito más y voy cayendo en su trampa... 
¿Qué debo pensar? ¿Debo pensar que lo quiero o que lo odio? Creo que debo pensar que no lo quiero, pero si hago eso pues parece que me miento (aunque de eso trate el juego), luego pienso que sí lo quiero, pero entonces parece que no estoy del todo convencida de ello.
Lo peor es que a veces siento que lo quiero, mucho más que a mi vida, otras veces siento que no es nada ni nadie para mí y ya para finalizar a veces siento que lo odio... Después de eso ¿qué puedo hacer yo? Y lo que es más ¿qué quiero hacer yo? No sé si quiero quererlo o si quiero no sentir nada, eso es una de las peores cosas que pueden existir, no saber ni siquiera lo que quieres... Porque si lo supiera podría hacer lo posible para tirar por ese camino, pero como no tengo ni idea pues solo me queda una cosa: dejarme llevar y que sea lo que Dios quiera.

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