sábado, 25 de agosto de 2012

Diez meses.

No me hago a la idea, no se puede ir diez meses, en realidad esto es un sueño y ella no se va diez meses lejos de aquí, en realidad la seguiremos viendo día a día, o quizá esto sea verdad y hasta dentro de diez meses no la volveremos a ver, no la volveremos a abrazar, no le podremos recordar con un beso lo mucho que la queremos y no podremos envidiar su pelo mientras lo acariciamos... 
Y es que es verdad, ella se nos va, desaparece por demasiado tiempo, diez meses son demasiado para pasar en su ausencia. Día tras día iremos a clase, no la veremos y la echaremos de menos. Quiero pedir que estos diez meses se pasen muy rápido, para verla otra vez, para abrazarla de nuevo.
Voy a pedirte algo a ti, a ti que te vas: no nos olvides, acuérdate de nosotros cada día, recuerda que cuando vuelvas te encontrarás aquí a un grupo de gente esperando a que llegue el momento de abrazarte y de decirte que te echamos muchísimo de menos.
Para terminar, quiero hacerte una promesa, prometo que todos los días me acordaré de ti, que cada vez que vea a alguien bailar pensaré en ti y en lo mucho que te quiero, que haré todo lo posible para que estos diez meses se me pasen pronto, que te echaré mucho de menos. Prometo abrazarte y comerte a besos en cuanto te vuelva a ver, y eso será, por desgracia, dentro de diez meses.

Te quiero muchísimo, Alejandra Souto Gómez. 

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