jueves, 20 de diciembre de 2012

Balance.

Echo la vista atrás y observo este año, intento poner en una balanza lo bueno y lo malo, a ver si tira para lo bueno o al menos se equilibra... Pero todo intento es nulo, hasta agosto ha sido un año horrible, ha estado bajo una capa de llanto y de dolor...
Aún hoy me pregunto si queda algo que aquello que pude sentir, si lo pienso no sería descabellado, hace tiempo, desde él, no siento nada por nadie y me niego en rotundo a que quede nada, yo ya lo he superado, de verdad que lo siento así, pero es que nunca había estado tanto tiempo "vacía" por dentro, sin sentimiento alguno...
Después de agosto parecía que todo mejoraba, llegaron las clases y con eso alguien al que aparentaba querer, quizá lo quise, quizá no realmente, lo más seguro es que simplemente no quisiera estar sola. Llegó noviembre y a su llegada eché a esa persona de mi vida, dije adiós y cerré la puerta.
Pasó la mitad de noviembre, llegó otro, este de una tarde, para pasar el rato, cero sentimientos, simplemente para pasar el tiempo igual que ahora, en diciembre, que también hago cosas para pasar el tiempo, para no sentirme tan sola y sentir que alguien me quiere por un momento...
Pero llega la Navidad, esa época tan especial y que dicen viene cargada de magia, mi época favorita del año, ese tiempo en el que suelo estar contenta, llena de energía. Sin embargo este año, aunque ando animada, no es lo mismo, el año pasado a estas fechas empezaba a sentir algo por el que ha hecho de mi año uno de los peores de mi vida, el año pasado a estas fechas llegó él... El año pasado a estas fechas empezaba a caer en la supuesta magia de la Navidad, empezaba a envolverme cierta luz. Maldita luz, malditos sentimientos.
Estas fechas, en este año, me traen recuerdos de él y de como empezó todo, y son recuerdos que aún me siguen doliendo un poquito, por los que aún suelto alguna lágrima, aunque nunca lo aceptaré fuera de este blog, aún me duele recordar todo lo que pasamos, o todo lo que pasé sola, nunca llegué a saber si había un nosotros o un tú y yo a secas, para mí siempre hubo un nosotros, y por ciertas cosas pienso que para ti también, pero quizá no, quién sabe. 
Ojalá que este nuevo año no sea como el anterior, ojalá que todo quede cerrado en el 2012, que todo acabe aquí, que esté total y absolutamente segura de que ya no eres nada para mí, que vuelva a ser fuerte, que pueda volver a sentir algo bonito por alguien especial y que no llore al recordar lo que pudo ser, lo que quise que fuera, pero no fue. Cerraré los ojos con fuerza y los abriré, me secaré las lágrimas y me levantaré, porque dentro de muy poco será un nuevo año, un nuevo capítulo, un adiós (no un hasta luego) a todo lo que pude sentir por ti.
Hacia tiempo que no escribía nada tan largo y por desgracia gran parte de esta entrada habla de él, espero sinceramente que eso no sea un indicador de nada.

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